EDITORIAL


Estimados socios:
Finalmente, pudimos realizar el Congreso Anual SAO 100+1, de forma presencial, como el primer Congreso de oftalmología institucional luego de la pandemia del COVID 19.
Durante estos días de prolongada cuarentena hemos aprendido muchísimo del formato virtual, y con este Congreso hemos incorporado este formato presencial híbrido, con aforo  limitado, muy diferente también a la modalidad virtual completa, con 1200 inscriptos, 700 presentes y con más de 400 conectados en vivo virtualmente. 
Todos aquellos colegas que no pudieron asistir en vivo, pueden hacerlo ingresando a la página web de la SAO: https://sao.org.ar en el botón del Congreso Anual SAO 2021 todas las veces que quieran.  El Congreso completo va a estar disponible durante varios meses.   
Este Congreso del 100+1 aportó otra novedosa particularidad: la de comenzar en Buenos Aires con un Congreso presencial y virtual, y continuar con una Reunión SAO Federal en Tucumán, organizada por la Comisión del NOA.   
La presencia en el Hilton, con limitaciones de aforos muy estrictos, permitió revivir algunas experiencias pasadas y volver al contacto personal. 
Agradezco muy especialmente a los directores científicos: Dres. Alejandro Coussio,  Gabriel Masenga,  Daniel Weil, Marcelo Zas y Dra. Susana Gamio; a los directores ejecutivos: Dres. Rafael Tisera y Daniel Scorsetti; a los secretarios académicos: Dra. María José Cosentino, Dres. Guillermo Iribarren, Eduardo Jorge Premoli y Ricardo Wainsztein por la tarea en el desarrollo del programa científico completo. 
Un siglo en la vida de una entidad científica significa un compromiso profundo con la educación médica continua de los oftalmólogos. La SAO ha sido una de las primeras de Latinoamérica y ha privilegiado la formación académica desde sus inicios, manteniendo tesoneramente sus principios en cuanto a impulsar la calidad educativa en la formación de numerosas generaciones de médicos oftalmólogos. 
Esta condición implica también una gran responsabilidad, un desafío por estar a la altura, en estos momentos tan difíciles, ante exigencias y circunstancias novedosas que están provocando cambios paradigmáticos.  
Agradezco a todos los miembros de la Comisión Directiva de la SAO, por su trabajo para ofrecer a todos los socios un Congreso del 100+1 que sea un verdadero reencuentro y que nos mantenga en contacto. 
El primer siglo de la SAO debería ser el motivador de la pertenencia y el motor de la participación más significativa. 
Esperamos que hayan disfrutado el Congreso  de la Sociedad Argentina de Oftalmología, nuestro deseo es que absolutamente todos los socios seamos protagonistas.  

Dr. Julio Fernández Mendy
Presidente de la Sociedad Argentina de Oftalmología