Fenómenos vasculares en toxoplasmosis ocular

  • Holsman E.
  • Assad J.M.
  • Assad C.A
  • Cide-Vandersande M.A.
Palabras clave: Toxoplasmosis ocular, oclusión vascular, isqueoma por oclusión de rama venosa, fotocoagulacion

Resumen

Las alteraciones vasculares son hallazgos frecuentes en el contexto de la toxoplasmosis ocular. Suelen
presentarse dentro del cuadrante en el cual se
encuentra el foco de retinocoroiditis. La mayoría
de estos fenómenos no generan oclusión de los
vasos siendo estos últimos casos menos frecuentes. La isquemia que generan las lesiones oclusivas
puede provocar daños irreversibles en la retina a
pesar de que la zona comprometida se reperfunda
posteriormente. Esto se traduce en alteraciones en
el campo visual que se suman a las que genera la
propia remodelación tisular de la retina inflamada
derivando en alteraciones visuales muy severas.
Presentamos el caso de una paciente de sexo femenino
de 32 años que consultó por disminución
de la agudeza visual del ojo derecho. Se constató
la presencia de precipitados queráticos en grasa
de carnero, Tyndall en cámara anterior, vítreitis
de dos cruces y un foco hipopigmentado de un
diámetro papilar en el cuadrante nasal inferior rodeado
por una gran zona hiperpigmentada cuya
extensión no podía dilucidarse por la opacidad de
los medios. Adyacente a la lesión se observó una
zona de hemorragias intraretinales, exudados y
envainamiento vascular de 4 diámetros de disco
aproximadamente. Fue diagnosticada por cuadro
de TO de tipo recurrente. Se trató con trimetoprima
+sulfametoxazol 960mg cada 12 hs por 6 semanas
y meprednisona 1mg/kg/día resolviendo la
totalidad el cuadro de retinocoroiditis dejando una
extensa cicatriz que compromete la periferia nasal,
la arcada temporal inferior y un pequeño sector
macular alejado de la fóvea. La hemorragia no se
modificaba a pesar del éxito del tratamiento. Por
lo tanto, transcurridos tres meses se realizó una
angiografía con fluoresceína constatándose hipofluorescencia coroidea por falta de lleno adyacente
al área de la cicatriz coriorretinal, vasos dilatados
sobre el área isquémica que filtran en tiempos tardíos.
Además, se observó hiperfluorescencia peripapilar. El campo visual del ojo afectado mostraba
un escotoma que se corresponde con el área cicatrizal y con la zona de hemorragias. La zona de
isquemia fue tratada con fotocoagulación dispersa
con láser de argón.
Trabajos libres
Arch. Argent. Oftalmol. 2023; 24: 24-30
25
El análisis del caso presentado nos permite concluir
que las vasculitis oclusivas, aunque poco frecuentes, pueden observarse en la toxoplasmosis
ocular. Si bien la zona isquémica puede reperfundirse
una vez resuelto el cuadro inflamatorio, el
daño en la capa de fotorreceptores suele ser permanente afectando tanto la agudeza visual final
como el campo visual.

Publicado
2023-12-29
Cómo citar
[1]
Holsman E., Assad J.M., Assad C.A y Cide-Vandersande M.A. 2023. Fenómenos vasculares en toxoplasmosis ocular. Archivos Argentinos de Oftalmología. 24 (dic. 2023).
Sección
Trabajo libre